
Como seres humanos necesitamos comunicarnos para sentirnos vivos, somos animales sociales y como tales, relacionarnos es parte de nuestra naturaleza y divulgar nuestra existencia a los demás nos da una razón de ser. Nos distinguimos de los animales por nuestras capacidades racional e intelectual. A lo largo de nuestra vida vamos creando redes sociales (familia, amigos, compañeros de trabajo, compañeros sentimentales…) por un afán y sed de reafirmación dentro de la sociedad, pero nuestra parte racional evoluciona y con ella nuestro entorno, gustos y necesidades. Hemos inventado basándonos en la comodidad. El coche, la tv, el teléfono, etc… están hechos para que nos beneficiemos de la ley del mínimo esfuerzo y el ordenador e internet han pasado a ser una herramienta imprescindible para nuestra vida diaria.
Recuerdo cuando tenía que pedirle los negativos a mis amig@s para hacer copias de las fotos del último verano o debía conversar largo y tendido para averiguar los gustos de alguien o lo que le había pasado últimamente, con la consecuente molestia de tener que moverme de casa, pedir los negativos, ir a la tienda de fotos… o quedar con ese amigo teniendo que prepararme (con lo cómoda que estaba yo en pijama), desplazarme hasta el lugar en concreto, gastarme el dinero correspondiente en la cena o el café, etc…
Hasta que se crearon las páginas de redes sociales en internet.
Ahora podemos realizar estas y muchas otras acciones sin movernos de la silla ni despegar la vista de la pantalla del ordenador mientras pertenezcamos a sitios web como MySpace, Tuenti, Facebook, Hi5, Tagged, WAYN, , Fotolog…
Personalmente no hay nada como una charla con un amigo, el verle, tocarle, sentir básicamente que estas haciendo vida social real. A la red le falta calor. Nadie te abraza si lloras, sólo un icono abrazándote aparece en pantalla pero no lo sientes. Aunque evolucionemos, lo virtual nunca sustituirá a lo real, será un complemento.
Bien es cierto que esta forma de relacionarse es muy útil para gente tímida, con poca movilidad, sordo-mudos, enfermos.
Un mundo abierto y conectado te descubre un abanico de posibilidades de conocer gente afín o contactar con viejos vínculos, resulta más fácil mantener el contacto entre personas, a la vez que te ofrece eficacia al coordinar acciones entre mucha gente o al intercambiar material digital.
2 comentarios:
Estoy totalmente de acuerdo. Pero vamos, de principio a fin. Propongo tirar todos los ordenadores a la bassura e irnos de comuna hippie al campo jjaja! al fin y al cabo, si ahora mismo los supermercados cerraran y el dinero se acabara, los únicos que podrían sobrevivir serían los que viven más alejados de esta sociedad cosmopolita y tecnológica en la que estamos. Cada vez más perdemos el contacto con la tierra y con nosotros mismos. Hey, pero y lo que mola poder esvribir esto por aquí? Tralarí, tralará
Bueno, bueno... no hagamos apología del mal contra la tecnología, esto también tiene sus cosas buenas. La tecnología "facilita" no "sustituye".
Teniendo en cuenta este principio todo es más fácil. La comunicación fluye y permite el contacto con el mundo globalizado en el que estamos inmersos, ya no vale el área local, ahora nos expandimos y nos relacionamos en un mundo más amplio. Eso si, no debe dejarse de lado lo que más cercano resulta, no sirve de nada conocer otras realidades cuando la más cercana queda lejos de nuestra persona.
Igual esto podemos debatirlo a la salida de clase con un cafe, ¿no os parece?
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